7 hábitos para ganar tiempo al tiempo en el trabajo.

A la hora de plantearse la jornada de trabajo, no es cuestión de cantidad sino de calidad.

• La gestión del tiempo es de los eternos debates en la organización del trabajo y la mejora de la productividad.
• Estos consejos para mejorar tu organización de las tareas y tu forma de trabajar pueden ayudarte a sentirte más satisfecho con tu productividad.
• Si pensamos el tiempo que dedicamos realmente a nuestras tareas, frente al que pasamos haciendo gestiones, la productividad se ve realmente afectada.
¿Eres realmente consciente de todo el tiempo que dedicas a tu trabajo y la productividad que obtienes de él?
¿Crees que algún cambio en la gestión del tiempo y la organización de las tareas te ayudaría a rendir mejor y sentirte más satisfecho?
Hábitos que te ayudarán a mejorar tu productividad

1. Organización.
Ser organizado y minucioso con tu trabajo y con tu material puede ahorrarte mucho tiempo y ayudarte a estar más concentrado en tus tareas a finalizar.
Junto a esto, la planificación previa y una previsión del tiempo que vas a necesitar para las tareas urgentes, puede ser clave en tu gestión del tiempo y cómo lo empleas.

2. Consciente del efecto de la procrastinación.
Divagar en otros temas cuando debes acabar un informe puede ser contraproducente, al igual que lo es exigirte acabar tu trabajo a la carrera, descuidando su calidad.
Sin embargo, si debes dedicar tu tiempo a una tarea creativa, permite que tu mente busque estímulos y trabaje de forma más libre para dar con la solución que buscas.

3. Tiempo para leer y tiempo para producir.
Es muy común, aunque también erróneo, que las jornadas de millones de trabajadores comience consultando la lista de mails pendientes por leer, invirtiendo el tiempo de máxima productividad en tareas secundarias y repetitivas.
Valora y reparte bien el tiempo según la prioridad del trabajo, tus picos de productividad y la coordinación con el resto del equipo.

4. Stop a las notificaciones.
Sobre todo, que tu tiempo de descanso lo dediques para chequearlas, atenderlas o permitir que interrumpan en cualquier momento de tu jornada de trabajo.
Desconectar eficazmente cuando toca un tiempo de descanso también afecta a la productividad.

5. Preocuparse por lo que no te va a dar tiempo a hacer.
Es de las formas más erróneas de gastar energía, tiempo y de crear un estado de ánimo nada positivo y motivador.
Antes de perder el tiempo hablando de los problemas, concéntrate en cómo puedes solucionarlos o disminuir sus consecuencias negativas.

6. El arma de doble filo de los emails.
Nos agilizan enormemente las tareas, pero también nos roban mucho tiempoque debemos de dedicar a nuestras principales tareas profesionales.

7. Las charlas en el trabajo.
Mantener una charla distendida en algún momento de la jornada o durante los descansos es muy positivo, pero no que sea la tónica general del día de trabajo, afectando a tu atención y alargando los tiempos que dedicas a cada tarea.
Cada persona funciona de forma diferente, así que es muy beneficioso que dediques tiempo a pensar sobre tu forma de trabajar, cómo puedes mejorarla yprobar nuevas metodologías de organización y gestión del tiempo.

INNOVATE

Fuente [Universia.es]

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Que es la ventaja competitiva y como crear una en el proceso.

Antes de ingresar en un mercado, las empresas deben tener claro qué aspectos le hacen diferente de sus competidores. De lo contrario, el impacto que generará será mucho menor y se limitará a reproducir lo que ya han hecho otros.

A esos aspectos que marcan la diferencia se les denomina ventajas competitivas.
Una ventaja de este tipo puede manifestarse de distintas maneras. Por ejemplo, una buena imagen, un producto innovador, una característica específica de un servicio, la ubicación del negocio o simplemente el precio del artículo por unidad.
Pero no se trata sólo de ser diferente. Se trata de marcar diferencia y a la vez de ser el mejor en un aspecto que los clientes valoren de manera positiva. Para precisar aún más el concepto, veamos otras de sus características:
• La ventaja competitiva es única.La empresa tiene su exclusividad.
• Supone un beneficio tangible para los consumidores.
• Debe ser sostenible a largo plazo. Si es temporal, no es una ventaja.
• No es imitación; busca lo contrario: la innovación.
• Busca beneficios superiores. Está ligada a la productividad.

Principales tipos de ventajas competitivas
Tal como hemos dicho, una empresa puede diferenciarse de sus competidores en varios aspectos. Sin embargo, para que la ventaja competitiva sea tal, una marca no puede aspirar a ser la mejor en todas las facetas. Cuando eso sucede, lo más probable es que no acabe resaltando en ningún aspecto.
Crear una ventaja competitiva lleva tiempo. Es un proceso complejo que requiere de análisis, tiempo y, a veces, recursos e inversión. Para su definición, existen tres fuentes básicas a las que los emprendedores y directores de empresa recurren:
a) Ser el más barato:
Esta estrategia supone la disminución de los costes de producción sin que esto afecte a la calidad de los productos. El objetivo es crear un sistema eficiente de valor que genere fiabilidad hacia los clientes y, a la vez, marque la diferencia en el escenario comercial. Un buen número de consumidores suele condicionar sus compras al precio de los productos.
b) Ofrecer el mejor servicio (o producto):
En cierto sentido, es todo lo contrario a la estrategia de precios. Se trata de crear valor a partir de productos que gocen de la mejor calidad del mercado. Esto no sólo implica una mayor inversión en la fabricación de los productos como tal, sino también en la generación de ideas innovadoras y creativas. En este caso, los clientes están dispuestos a pagar un precio más alto a condición de acceder a ese atributo diferenciador que encuentran en el producto. La clave del asunto está en identificar los aspectos mejor valorados por ellos.
c) Adaptarse al cliente:
Esta estrategia consiste en adaptar lo mejor posible la oferta a las necesidades de los clientes. Para ello, las empresas llevan a cabo un análisis minucioso de cada mercado y se centran en segmentos específicos del mismo. La experiencia ha demostrado que los productos dirigidos a un público genérico no tienen, en el fondo, ninguno. En este caso, la clave es ajustar al máximo los productos para que satisfagan necesidades concretas
¿Cómo se crea una ventaja competitiva?
La creación de ventajas competitivas es un proceso asociado a contextos de cambio en las empresas. El sólo hecho de plantearla ya supone un nuevo enfoque sobre la manera como se entiende el producto o servicio, la relación con los clientes y la competencia y las dinámicas del mercado.
Sin embargo, es preciso señalar el caso de los emprendedores de startup, quienes llevan a cabo este proceso en las fases iniciales de su proyecto de negocio. Su objetivo no es otro que la definición de lo que les hará distintos una vez entren de lleno al escenario comercial al que aspiran. En este caso, sus motivaciones son otras.
En cualquier caso, las ventajas competitivas tienen por lo general dos fuentes básicas que determinan el enfoque de las mismas:
a) Cambios externos: relacionados con el mercado.
b) Cambios internos: relacionados con la propia organización.
Redefinición es, por tanto, la palabra clave a la hora de crear una ventaja competitiva. Nadie busca una diferencia para mantenerse inalterable. Por el contrario, si aspira a poseer un rasgo distintivo, es porque ese cambio ha sido impulsado por una situación o contexto que no acaba de resultar satisfactorio.
Pensar en una ventaja competitiva es pensar en la redefinición de los aspectos básicos de cualquier negocio. Los más significativos en este proceso son:
• Redefinición del negocio:
Surgen como una necesidad de cambio interno. Las organizaciones modifican sus objetivos y estrategias para buscar nuevas oportunidades de negocio o inversión. El proceso puede llevarse a cabo de la siguiente manera:
– Enumerando las posibilidades de negocio.
– Buscar las claves de interés para los clientes.
– Seleccionar la más atractiva de las opciones.
• Redefinición del cliente:
Es común que, en determinados momentos, las empresas se planteen su relación con los clientes. Puede ser porque no tengan claro quiénes son los destinatarios de sus productos o porque, simplemente, quieren ampliar su influencia y llegar a otros segmentos. Para ello, es fundamental preguntarse cuáles son las necesidades que se pretende satisfacer y qué prioridades tienen los clientes fijos y potenciales. Puede darse el caso de que, tras la redefinición, se creen nuevas necesidades.
• Redefinición del producto:
Replantear un producto o servicio supone un cambio de enfoque importante. En estos escenarios, suelen modificarse tanto la producción como los consumidores o destinatarios. Las nuevas tecnologías y los sistemas informáticos son una vía para redefinir los productos. En cualquier caso, este cambio debe estar suficientemente justificado en términos de beneficios reales.
• Redefinición de las estrategias:
Se refiere a un cambio de enfoque en la manera en que se entienden las relaciones con los clientes. Es decir, aspectos como la distribución del producto, los canales de comunicación, la publicidad y el marketing, las costumbres ligadas al proceso de compra, entre otros. Este proceso puede llevase a cabo a través de las competencias y habilidades estratégicas de tres maneras distintas:
– Compartir competencias entre negocios de un mismo grupo empresarial.
– Aplicar conocimientos de un campo comercial en otro.
– Expandir competencias a otros campos que estén relacionados.

INNOVATE

Fuente:[eae.es]

10 Consejos para definir su futuro profesional.

Conoce algunas claves para escoger tu carrera según especialistas de Orientación Vocacional Personalizada.

La vida académica y el futuro laboral de un estudio se pueden ser moldeados por su decisión de escoger una u otra carrera profesional. Tomar esta decisión nunca es fácil, de modo que si no tienes claro tu futuro académico, estos son 10 consejos básicos para tener en cuenta, según el Centro de Orientación Vocacional Personalizada, OVAO.

1. Actitud Activa
Si no sabes qué estudiar, no creas que la respuesta te va a llegar de un momento a otro, en un sueño o una visión; debes tener una actitud activa frente al tema, buscar, preguntar, e indagar acerca de las carreras que te interesan. Visita las universidades, entra a las clases, habla con los estudiantes y profesionales de estas carreras.

2. Piensa en qué quieres ser y no en qué quieres estudiar
Cuando le preguntas a un niño qué quiere ser, fácilmente responde: policía, bombero, cantante, reina, etc. Para el niño es muy sencillo, porque no está pensando en lo que se necesita para poder cumplir su sueño.
Deja por un momento de pensar en qué estudiar, y pregúntate qué quieres ser. Es más importante saber qué quieres hacer durante toda tu vida laboral, tener claro en dónde te gustaría trabajar, que preocuparte por lo que tienes que aprender en la universidad para lograrlo.

Una vez tengas claro qué quieres ser y hacer, mira qué carrera corresponde con tus deseos.

3. Lo harías incluso gratis
Un indicio de que has elegido bien tu carrera, es pensar si estarías dispuesto a ejercerla incluso gratis.
Por ejemplo, su un veterinario encuentra un perrito herido en la calle, podría ayudarlo así no gane dinero con esto, pues es su vocación, además de que sabe lo que hace, es feliz haciéndolo.
Si quieres trabajar solamente por dinero, probablemente no te apasiona tu elección y seguramente estarás inconforme con tu trabajo.

4. Yo decido
No permitas que otros decidan por ti. Escucha los consejos de tus padres, familiares, profesores, amigos, pero toma tu mismo la decisión.

5. ¿Estás ansioso (a)?
Otra señal que puede indicar que has hecho una buena elección de carrera, es que estés ansioso por entrar a la universidad. En este punto deberías tener muchas ganas de empezar a estudiar, porque es lo que te gusta.

6. ¿Por qué esperar?
Si verdaderamente te gusta lo que quieres estudiar, no deberías esperar a la universidad para empezar a conocer del tema.
Ejemplos:
– Al que le gusta la fotografía, toma fotos.
– El que quiere ser piloto, colecciona aviones.
– El apasionado por el periodismo, lee el periódico.

7. Deja de lado el dinero
Ninguna carrera asegura el éxito económico; si existiera probablemente casi todos habrían estudiado. A pesar que el dinero es importante, no lo tendrás si estudias algo que no te gusta o que no te interesa, pues no serás un buen profesional.
Los buenos profesionales ganan buen dinero, y para ser bueno debes tener pasión por lo que haces.
Si encuentras un profesional de la carrera que te interesa que no ha triunfado, no te preocupe, de pronto no ha corrido con buena suerte o tal vez no es un buen profesional; busca otros que sí sean exitosos.

8. No te compare, ni dejes que te comparen
No todos tenemos la misma vocación, no te compare con tus compañeros, no te preocupes si ellos ya saben qué estudiar, o si crees que lo que ellos van a estudiar es mejor que lo tuyo. Encuentra tu propia vocación, no permitas que tus padres te comparen con tus hermanos o familiares, tú eres único.

9. Argumenta
Si no puedes explicarle a otra persona qué hace un profesional de tu carrera, qué se aprende en la universidad y dónde puedes trabajar, ¡cuidado! tu no tienes ni idea de lo que quieres ser con esta carrera.
El día que puedas sentarte con tus padres a explicarles y argumentarles por qué esa carrera complementa tu proyecto de vida, ese día podrás decir que tienes claro tu futuro profesional.

10. Para reflexionar
– ¿Qué es mejor? ¿Un mal médico o un buen cantante?
– ¿Quién gana más? ¿Un abogado mediocre o un excelente arquitecto?
– ¿Quién es más feliz? ¿Un ingeniero frustrado o un odontólogo de vocación?

INNOVATE

Extraído de la Conferencia ¿Cómo definir mi futuro profesional?.
Conferencista: D.I. Eduardo Medina Torres.
Centro de Orientación Vocacional Personalizada, OVAO.

Del garaje a Googleplex.

#google #chrome #chrome10years
#googlechrome @googleespanol

La historia de Google comienza en 1995 en la Universidad de Stanford. Larry Page estaba evaluando cursar un posgrado en Stanford, y Sergey Brin, un estudiante de esa universidad, debía mostrarle la institución.
Hay quienes dicen que en ese primer encuentro no coincidieron en casi nada, pero al año siguiente formaron una asociación. Trabajando desde su dormitorio universitario, crearon un motor de búsqueda que utilizaba los vínculos para determinar la importancia de las páginas individuales en la World Wide Web. Lo llamaron Backrub.
Poco tiempo después, cambiaron el nombre de Backrub a Google (¡por suerte!). Se inspiraron en una expresión matemática (el número 1 seguido de 100 ceros) que reflejaba perfectamente la misión de Larry y Sergey de organizar la información del mundo para que fuera accesible y útil para todos.
En los años siguientes, Google acaparó la atención no solo de la comunidad académica, sino también de los inversores de Silicon Valley. En agosto de 1998, el cofundador de Sun, Andy Bechtolsheim, les dio a Larry y Sergey un cheque por USD 100,000. Ese fue el nacimiento oficial de Google Inc. Con esa inversión, el equipo recientemente constituido se mudó del dormitorio unversitario a la primera oficina de la empresa, un garaje en los suburbios de Menlo Park, California, propiedad de Susan Wojcicki (empleada n.º 16 y actual directora ejecutiva de YouTube). Computadoras de escritorio antiguas, una mesa de ping pong y una alfombra de color azul intenso le dieron personalidad al espacio en el que se desarrollaron aquellos extensos días iniciales. (La tradición de tener objetos coloridoscontinúa hasta la actualidad.)
Ya en sus inicios, la empresa era poco convencional, desde el primer servidor de Google (hecho de piezas Lego) hasta elprimer “doodle” en 1998, en el que el dibujo de un muñeco en el logotipo anunciaba a los visitantes del sitio que todo el personal se había escapado al festival Burning Man. “No hagas el mal” y “Diez verdades de las que estamos seguros” capturaron el el espíritu de nuestros métodos intencionalmente poco convencionales. En los años siguientes, la empresa se expandió rápidamente. Contrataron ingenieros, crearon un equipo de ventas y presentaron al primer perro de la empresa, Yoshka. El garaje quedó pequeño y Google se trasladó a las oficinas centrales de hoy en día (también conocidas como “Googleplex”) en Mountain View, California. El espíritu de trabajar de manera diferente motivó el cambio, y también Yoshka.
La búsqueda incesante de mejores respuestas continúa siendo el objetivo principal de todo lo que hacemos. En la actualidad, con más de 60,000 empleados en 50 países, Google crea cientos de productos que usan miles de millones de personas en todo el mundo, desde YouTube y Android hasta Smartbox y, por supuesto, la Búsqueda de Google. Aunque nos deshicimos de los servidores de Lego y sumamos algunos perros más a la empresa, nuestra pasión por crear tecnología para todo el mundo sigue intacta, desde la época del dormitorio universitario y el garaje hasta hoy.

INNOVATE

Fuente[latam.googleblog.com]

Drew Houston, el emprendedor que superó su fracaso con Dropbox.

#Emprendimiento #Startup
Nadie como un emprendedor sabe que de los errores se aprende, y mucho.

Lo dicen todos los expertos y lo confirma la historia del inventor de Dropbox, Drew Houston, que antes de ser uno de los multimillonarios más influyentes de Sillicon Valley tuvo que hacer frente a sonados fracasos empresariales que le permitieron crecer como persona y como emprendedor. Por suerte, como él mismo ha dicho en varias ocasiones: “no tienes que preocuparte por el fracaso, solo hay que acertar una vez”. Y, con Dropbox, este norteamericano de 33 años acertó. Tanto que la revista Forbes cifra su patrimonio en 400.000 mil millones de dólares y, hoy por hoy, nadie pone en duda que es uno de los empresarios del momento.
Para saber cómo y por qué inventó el sistema de almacenamiento de archivos en la nube hay que remontarse a su etapa de estudiante en el Massachusetts Technology Institute (MTI). Allí conoció al cofundador de Dropbox, Arash Ferdowsi, y pensó que sería buena idea contar con un sitio en la nube al que acceder desde cualquier dispositivo electrónico. Al parecer, Houston olvidaba a menudo su pendrive y, a raíz de sus despistes, empezó a construir el famoso sistema de almacenamiento online. “Iba en autobús de Boston a Nueva York y tenía un montón de cosas por hacer. Rebusqué en mis bolsillos y me di cuenta de que me había olvidado la memoria usb”, explica en una entrevista. “Entonces me dije que eso no me podía volver a pasar”. Y, a partir de ese momento, se puso a escribir los códigos de programación de lo que sería Dropbox. La idea inicial de este emprendedor en ciernes era desarrollar una herramienta para uso doméstico, pero finalmente pensó que podía ser útil para el resto de usuarios y fundó Dropbox. Era 2008, tenía 25 años y, a pesar de que los inversores fueron un tanto reacios al principio, el éxito de la aplicación fue meteórico.
La clave del emprendedor: no rendirse

Pero, como decíamos antes, el camino hasta el éxito no fue tan sencillo. Cuando estaba estudiando en el MIT quiso probar suerte con un programa para jugar al póker en la red. Fue un fracaso total, pero Houston nunca ha renegado de sus fallos: “Había errores de programación que hacían que el jugador no pudiera ir a ninguna apuesta y pasara en cada mano. Era una forma automatizada de perder todo tu dinero”, se ríe cada vez que le preguntan al respecto.
Tampoco funcionó la idea de dar cursos en línea para ayudar a los estudiantes en su examen de admisión a la universidad. Trabajó en el proyecto durante tres años y, finalmente, tuvo que abandonarlo por falta de apoyos. Pero no se rindió y siguió trabajando duro para conseguir algo que la gente verdaderamente quisiera y necesitara. “Hacer algo que la gente quiere. Sé que suena muy obvio, pero cuando examinas el porqué del fracaso de las empresas, ves que normalmente es porque no tienen un público lo suficientemente amplio”, ha comentado en varias ocasiones este emprendedorde éxito. Él, después de varios fracasos, dio con la brillante idea de Dropbox, que hace un año superaba ya los 400 millones de usuarios.

INNOVATE

Fuente[adeccorientaempleo.com]